El caciquismo de los cronistas provincianos.

Moles no se atrevió a decapitar a Moncholi.

La Flor de Villarino controla a los invitados.

La manía de matar toros a puerta cerrada.

Alfonso Navalón

 

Personas muy allegadas a Eduardo Gallo comentaban el partidismo de la prensa salmantina metiendose a gobernar la carrera de su torero mientras dan por bueno todo lo referente al Capeita. Se censura si Gallo no ha debido quedarse fuera de Valencia y Sevilla y se da por hecho que irá a San Isidro.

Como desconocen la estrategia de la administración de un torero se meten a redentores sin ver más allá de sus narices. En buena lógica Gallo debería estar en Valencia y en Sevilla para llegar con fuerza a Madrid. Pero un torero así no puede aceptar el trato humillante de la empresa de Valencia, mientras a Capea, con muchos fracasos y ningún triunfo lo colocan en el mejor cartel de Fallas por una hábil jugada de su apoderado.

Estos administradores de casa ajena, no saben que Gallo ha llevado una carrera muy precipitada, pasando en menos de un año de becerrista a matador de toros y que estuvo a punto de estrellarse en la feria de Salamanca porque llego destrozado por cogidas y volteretas como consecuencia de su paso del becerro al toro.

Lo sensato ahora es defender el terreno conquistado y saber medir sus fuerzas. Hasta ahora fue deprisa y bueno es que se midan sus posibilidades antes de lanzarse a empresas mayores. Seguramente Gallo tiene fuerzas para ir a todas las ferias pero era más prudente analizar los resultado de cada actuación en vez de echarlo a los leones con un Perera que anda seguro y más sobrado de técnica y poderío.

Es el único competidor que tiene de cara al futuro y ahí es donde debe medirse. Los cronistas salmantinos ignoran todo esto, como ignoran que su deber es informar al publico en vez de ponerse medallas como orientadores de los toreros. Son como el oso de los antiguos cíngaros. Bailan al son que les tocan. Y aquí sabemos todos quien es el que toca el pandero.

En su afán de intrigar han difundido el bulo de que José Ignacio Sánchez había tenido un enfrentamiento, incluso con violencia física, con Rui Bento. Dicen que José Ignacio y Juan José como profesores y hombres de confianza del torero se sienten ahora desplazados por el control de Rui Bento que no los deja meter baza en la dirección del torero.

Dicen que esto es una canallada porque fue José Ignacio quien se lo quitó a los franceses para dárselo a Pablo Chopera, dicen todo esto pero no se atreven a escribir nada y el bulo se ha extendido. Las relaciones entre los implicados son buenas y los dirigentes de la escuela comprenden que su labor terminó con la formación del novillero y el resto es competencia de sus nuevos apoderados.

Moncholi se salvó.

Cuando Moles desde América se entró que en la primera rueda de prensa con José Antonio Chopera, se atrevió Moncholi a preguntar sobre el cumplimiento de pliego como empresario de Madrid; dicen que montó en cólera porque ninguno de sus acólitos puede abrir la boca sin que él sepa sus intenciones y que exige una sumisión total a Chopera porque hay muchos millones de por medio con la retrasmisión de las corridas isidriles y para Moles el dinero está por encima de todo.

El caso es que puso en la calle a Moncholi por estimar que le había faltado al respeto a Chopera con una pregunta impertinente. Y Moncholi se tomo unas vacaciones indefinidas en el programa de radio de Moles. Solo cuando José Antonio Chopera ha dicho que no tiene nada contra Moncholi y que la pregunta no fue tan ofensiva como le dijeron a Moles, ha conseguido Moncholi salvar su cabeza, Moles se dio cuenta que el cese había caído muy mal en los medios periodísticos considerándolo una crueldad y un abuso de poder. Moles cobardemente dio marcha atrás. Por tanto Moncholi seguirá entre su equipo de siervos.

La maricona quisquillosa.

Está claro que Javier Valverde es un tío de arriba abajo aunque su "jefe de prensa" sea un mariposón que pierde aceite por el esfínter a cada paso que da. Lo de "jefe de prensa" es un decir porque el torero anda a su aire con los periodistas y no se deja manejar por quien presume controlar los pasos de su ídolo.

Él soñaba con ser el Clarito de Manolete o el Corrochano de Joselito pero no tiene ni puta idea de quien fue don Cesar ni don Gregorio a quienes Camará consultaba todo lo referente a la carrera de Manolete. La Flor de Villarino es solo un cateto que busca notoriedad junto al torero y se conforma con asistir a merendolas, tentaderos, colarse en los callejones y hacerse pajas cuando recuerda el paquete de la taleguilla.

Hace unos días Valverde mató dos toros a puerta cerrada en "Miranda de Pericalvo" la finca del empresario de Madrid y al comprobar que había una invitación imprevista la maricona montó en cólera y exigió explicaciones por la presencia de la aguerrida Rosa Jiménez Cano, expresamente llegada desde Madrid y empezó a zascandilear por los corrillos por si Rosa se había presentado por su cuenta ponerla en los limites de la finca ¿"Quien ha invitado a esta zorra?" hasta que llego a Valverde y le contestó tajante: "La he invitado yo ¿pasa Algo?".

La Flor de Villarino sintió un desgarrado ataque de celos, cuando vio a Rosa convertida en el centro de las conversaciones sin que a él le hicieran ni puto caso, sobre todo le dolió la atención especial que su torero dedicaba a la madrileña.

Para colmo esa misma noche había salido en Internet mi crónica relatando como le dieron por detrás cuando volvía de carnavales de Ciudad Rodrigo. Según la versión del director de Tribuna yo no puedo volver porque tengo en contra a toda la redacción. Mira por cuanto toda la redacción estuvo de juerga a costa de mi articulo, demostrando que el verdaderamente odiado es la Flor de Villarino.

Se hicieron fotocopias de la crónica y en todas las mesas hubo regocijo y recochineo a costa del ridículo cateto que es el hazmerreír de todos los taurinos de Salamanca. Para más inri, como estaba ausente, le dejaron en su cajón una copia de la crónica para que luego no dijera "Yo eso no lo leo"....hubo expectación general cuando al día siguiente sacó la crónica y se puso a leerla entre la rechifla de sus mal llamados "compañeros".

Toros a puerta cerrada

Durante todo el invierno se ha batido el record de matar toros a puerta cerrada. Como será la cosa que José Luis Ramos. El que fuera elegante torero. Vive ahora de comprar toros de desecho para complacer las innumerables peticiones por toda clase de toreros.

Hasta los más pelagatos novilleros matan varios toros a puerta cerrada en cualquier época del año. Antes solo lo hacían las figuras, cuando sufrían alguna cornada y necesitaban algún toro para volver a coger el sitio. Vacas, ni una, los toreros no toreaban vacas durante la temporada porque no era sensato teniendo que verle luego los pitones al de la cara rizada.

Ahora se hace este tipo de entrenamiento a lo tonto porque al toro lo castigan más que en la plaza y después de salir del peto llega a la muleta agonizante. Este entrenamiento que no sirve de nada, tal como lo hacen ahora, se ha convertido en una manía de todos los toreros. Antes los ganaderos les regalaban los defectuosos. Ahora les cuesta un dineral porque además de el toro tienen que pagar permisos, veterinarios, transportes y rara veces se los dejan matar en las plazas de tientas.

El año pasado el Capeita mató diecisiete toros a puerta cerrada en la plaza de Fuentesaúco y ya han visto en Méjico el resultado de tan estúpido entrenamiento.

Este tipo de entrenamiento ha terminado con los festivales benéficos que eran un entrenamiento real con publico y además servia para una obra buena porque los toreros actuaban gratis.


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