Las mentiras de Castellón y Olivenza

Alfonso Navalón

 

Han largado ya la primera "desinformación" de lo que ha pasado en Castellón y Olivenza. No han dicho una palabra de la impresentable corrida de Álvaro Domecq y de la complicidad de los veterinarios aprobando animales rechazables para evitar los perjuicios de la normativa de la lengua azul. Debieron empezar por atacar lo absurdo de tales disposiciones para que las corridas sigan celebrándose con normalidad sin tener que matar los sobreros ni poder devolverlos a la finca. Si se cumple lo exigido por la lengua azul, en el mes de junio ya no quedan toros para dar las ferias. Y ellos no se dan cuenta de nada. Sólo piensan en tragar y tapar.

No han dicho absolutamente nada del fracaso de Gallo y Capea ante la corrida de Martelilla, sin casta, sin fuerza y sin pitones. Pero es que hasta el propio empresario ha dicho que si la corrida fue insulsa, Eduardo Gallo y Capea estuvieron peor que los toros. Ni una sola imagen de esa tarde para que el público no se enterase de nada.

En cambio en Olivenza con un clima triunfalista y verbenero se dieron imágenes favorecedoras de los dos Manzanares y sobre todo de Morante como si de verdad hubiera resucitado cuando apenas dio unos cuantos pases compuestitos. El montaje ensalzando a Morante fue un descaro con entrevistas previas amañadas a sus adoradores.

Hasta hicieron hablar a Curro Romero, como si Morante fuera la continuidad del mito para hacerle hacerle publicidad a la feria de Sevilla. A todo esto no pudieron ocultar la falta de trapío y de pitones de las sumisas "fieras". Lo que estábamos viendo era un festival y ellos lo contanban como algo grandioso.

Por si faltaba algo en este Tendido Cero, el mayor espacio fue dedicado al lanzamiento de Cayetano Rivera que pretende aprender a torear con treinta años y cuyos méritos son los de ser pariente de Paquirri, de Ordóñez, de Minifran y sobre todo de Carmina y "lidiado" por la modelo que le dio puerta. Publicidad del cartel anunciador con el reclamo rondeño de su padre y su abuelo llevándolos de la mano en una vuelta al ruedo. Cayetano va a dar mcuho juego para los montajes de la televisión rosa, pero es un desprecio a todos los novillerotes con más oficio y méritos que tienen que pagar por torear.

Ya tenemos ahí otra vez la mentira de Tendido Cero. Los mismos perros con los mismo collares que El Palabrero y la misma música de flamenco pop como fondo de las faenas. Cuando el flamenquismo desapareció de los ruedos hace muchos años. Flaco servicio nos hace la televisión que pagamos todos. Invertir una pila de millones para que engorden cuatro cantamañanas y seguir desorientando al público.


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