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El que se pica ajos come Zabala hace el ridículo ante Villán |
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Alfonso Navalón |
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Por lo visto Javier Villán escribió hace poco algo sobre el trinque. Digo que escribió algo porque de la actual corrupción de la crítica se podía hacer un libro. ¡Qué poquitos se libran! Y al hijo de Vicente Zabala le faltó tiempo para darse por aludido y arremeter con la babosa ambigüedad de la casa contra el crítico de El Mundo. Con la prosa engarrotada y sibilinade su escuela hace una comparación ente Curro Fetén como ejemplo de golfo entendido y Villán al que entre exaltadas muestras de admiración y amistad, trata de ignorante. Es la típica puñalada trapera del nefasto apellido. Algún motivo serio tendrá Zabalita para defender su honra donde nadie lo señala. Pero como hay refranes para todo, vamos a soltarle uno latino: "Excusatio non pedita, acusatio manifiesta" y Zabala da que pensar defendiéndose de lo que Villán no lo acusa. ¿Quién va a pensar que Zabala coge dinero de los toreros escribiendo en un diario tan "serio" como ABC? Y mucho más si escribiendo se moja tan poquito. Pues a veces las apariencias engañan y como debajo de una sotana puede esconderse un gran pecador, no sería nada nuevo que Zabalita, como los curas, predique una cosa y haga lo contrario. Basta con leer algunas crónicas donde a ciertos toreros los pone siempre mal aunque cortan orejas y salen a hombros y a otros que casi siempre están mal, los disculpa y los elogia. Hasta el lector más tonto se da cuenta que al hijo de Zabala se le ve el plumero. De todas formas le sugiero a Javier Villán que se informe de ciertas negociaciones entre el cronista de ABC y César Jiménez para establecer una cuota económica para "cuidar su carrera". Ante la excesiva cifra el torero se negó por falta de fondos en aquella ocasión. Basta con leer lo que escribe Zabala sobre Jiménez para saber por dónde van los tiros. Cuando me lo contaron varios testigos del "trato" no daba crédito porque estimo que Zabala con una nómina sólida no tiene necesidad de pringarse. Pero esta rabieta respondiendo al artículo de Villán, es para para mosquearse. Si Zabalita fuera trigo limpio no se habría metido él solito entre el ventilador de la mierda. A Javier Villán se lo
ha puesto en bandeja y contesta dejándolo con el culo al aire. Entre
otras razones porque Zabalita no es nadie para criticar a ningún compañero.
Símplemente porque no es compañero de ningún periodista taurino. En
esta vida los empleos se adquieren por méritos o por trabajo. Zabala
heredó el suyo sin ningún mérito ni experiencia en el oficio. De no
ser nadie pasó a suceder a su padre en la crítica de ABC. Es como
un aspirante a novillero, sin haber toreado ni un tentadero lo ponen
en la corrida de Beneficencia alternando con las máximas figuras.
Zabalita heredó la butaca de su padre como los númerosos príncipes
tontos que han subido al trono de este desdichado país. Se lo dice
muy claro Villán en su réplica: "Vicente, a tu temerario juicio
sobre la ignorancia y la sabiduría lo único que tengo claro, Vicente
Zabala de la Serna, es que a diferencia de apellidos y puestos de
trabajo, los conocimientos no siempre se heredan". El puyazo se
lo ha metido por el pico de la paletilla porque nadie menos indicado
para hablar de sabiduría que el hijo de Vicente Zabala, que
tantas estupideces dejó escritas y tanto daño hizo a la plaza de Madrid
por servir a los intereses de Manolo Chopera. ¡Calladito estabas
más guapo! |