MANZANARES TIENE CELOS DE SU HIJO

Alfonso Navalón

 

La supuesta reaparición de Manzanares no obedece a motivos económicos como algunos pensaban. Casi todos los toreros vuelven sólo por dinero al no poder sostener el tren de vida al acabarse los contratos. Por lo visto el alicantino no anda mal de fondos. El motivo de su vuelta es completamente ridículo. ¡Tiene celos de su hijo" De fuentes muy allegadas sabemos que no soporta ver su hijo triunfando en los ruedos con su mismo nombre. Ya se vio su absurdo protagonismo cuando el día de la alternativa del chaval saltó al ruedo para participar en la ceremonia y la manía de hacerse brindar toros. Trato inútilmente de que los empresarios lo incluyeran en los carteles con su hijo: "Quiero acabar con él, quiero demostrarle que el único Manzanares con categoría en es su padre".

Como su hijo no sólo ni le habla sino que viven en manifiesta enemistad con frecuentes peleas, no se presta a los planes de su padre. Lo mismo ocurre con el empresario de Valencia apoderado del chaval que no quiere ver a Manzanares cerca del hijo y mucho menos que le dé consejos desde el callejón. El resto de los empresarios no se han molestado en considerar la oferta sobre todo por la cantidad de problemas que iban a crearle con el ganado.

Fue una tarde en la finca de Baltasar Ibán, cuando Paco Camino y servidor, después de varios años de distanciamiento, hicimos las paces recordando aquellos años de Salamanca cuando él era novillerito puntero y yo toreaba en casi todos los tentaderos. Pepe me pidió la muleta en una vaca que le gustó y se puso a imitar a todas las figuras del momento, sobre todo a El Cordobés, por afinidad de estilos: “Manolo y yo somos los mejores payasos de la historia” y se retorcía gesticulando con aquella risa contagiosa.

 


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