FALCÓN EN EL TRASERO DE TRIBUNA

Al surgir el caos que obligó a Navalón a abandonar Tribuna, el nefasto gerente Pastor entregó aquel desbarajuste a Luis Falcón que rápidamente acaparó todo el protagonismo del suplemento con una desastrosa información de las corridas de Salamanca a base de rellenar las páginas con fotos. Falcón, también conocido como el “mariposón de Villarino” por sus ambigüedades sentimentales, tuvo la osadía de ocupar los espacios reservados a Navalón. La portada y las centrales. Luego en su egocentrismo llegó a firmar hasta ¡cinco veces! En el mismo suplemento. Después, consciente de su enanez profesional, se inventó la colaboración de David Montero, conocido por su servil dependencia de Molés. Montero hizo las centrales y preparó la llegada a su jefe. El prostituto fenicio, que se limitó a mandar un refrito de actualidad., casi todo plagiado de Mundotoro Domecq pero reservándose la tercera página. Falcón perdió terreno y ya sólo hace una página en la trasera del cuadernillo, divagando sobre temas intemporales, pero adulando al personaje de turno.

Falcón nunca va de frente en la vida. Siempre zascandilea por detrás, que es lo suyo. Ahora ha confiado los toros del periódico al mayor perillán de la información taurina. Molés siguen demostrando que no sabe escribir, limitándose a salir del paso y justificar su salario en ese juego suyo de nadar y guardar la ropa. Ahora se ha puesto descaradamente al lado de José Antonio Chopera al fusionarse con el empresario de Valencia que nunca ha querido pagarle a Molés el impuesto revolucionario o la iguala de la adulación alquilada. Inesperadamente muestra su profunda admiración hacia Choperita como servil acercamiento porque sabe que Martínez Uranga dirigirá la nueva empresa. Todo el mundo sabe que el terrible José Antonio contemporiza con Molés pero es el notorio profundo desprecio que siente hacia él.

De esta forma la sección taurina ha caído en manos de tres perillanes despreciados por toda la afición. Falcón, sigue siendo un desconocido pero ha marcado claramente su filiación pancista. Molés usará Tribuna para sus cambalaches y negocietes particulares con toreros y empresarios. Una sucursal más para llevárselo. Molés es un fracasado del periodismo. Se cargó la mejor revista que existió. Compró El Ruedo y luego lo tuvo que cerrar porque no lo leía nadie. Ahora tiene en Falcón un criado más de su organización. Pero lo ha mandando a la parte trasera del periódico. El trasero ha sido siempre la especialidad de este pobre diablo.

 


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