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La feria de los tecnócratas San Isidro es el escaparate de la decadencia |
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Alfonso Navalón |
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Mal
se le han puesto las cosas a José
Antonio Chopera en su debut como máximo empresario del toreo.
La mediocridad de un mercado sin figuras se refleja en unos carteles
grises, pero difícil de mejorarlos. No hay más cera que la que arde
y después del fracaso de la supuesta reserva de Santa Coloma en la
corrida concurso, pocas ganaderías pueden echarse en falta, aunque
evidente que sobran algunas de las que están. Hay
sobre todo dos toreros que sobran y no hay razón para justificarlo
su presencia en la feria: MINIFRAN
Rivera ha tenido en Valencia un sonoro fracaso y se quitó del
compromiso de Las Ventas con la parodia de unas muletas que no impedían
echar a correr cuando no había fotógrafos. El insufrible pijo ha sido
ferozmente rechazado por la afición madrileña pero no sabemos que
tipo de influencias tendrá para que Chopera manche los carteles con un individuo
tan impopular y tan mal torero. Donde se nota que "Fefe" sigue teniendo mando
en las Ventas es por la repetitiva presencia de Manolo Sánchez que sigue sin decir nada con su estilo desleído a
pesar de las innumerables oportunidades que se le han dado en esta
plaza. Tampoco tiene explicación la presencia de Partido de Resina, que ya no son ni sombra de lo que fueron Pabloromero, porque desde hace más de
diez años solo conservan el pelaje cárdeno que los hizo famosos cuando
tenían poder y temperamento. Lo
único que esperamos de esta feria es que el público se sacuda la nefasta
influencia de los cronistas vendidos y sepa estar en la plaza con
autoridad y fundamento. Que no se ponga freno al crimen de la suerte
de varas y se exija a los toreros la práctica de la buena técnica
y desterrar de una vez tantas trampas y trucos de un repertorio ventajista.
Si el público no sabe estar en su sitio, esta feria será otra batalla
perdida y no habrá forma de recordar la dignidad de un espectáculo
donde todos tienen derecho a hacerse millonarios mientras en el ruedo
haya verdad y sensación de riesgo. No queremos cornadas. Sólo pedimos
un poco de emoción y algo que se parezca a la bravura y al arte de
torear sin trucos de engañabobos. |