La Flor de Villarino reaparecerá en San Isidro

Alfonso Navalón

 

Es una cobardía cortar leña del árbol caído. Mientras la afición entera echa de menos las maravillosas crónicas de Luis Falcón, los medios periodísticos se han guardado un despectivo silencio ante tan irreparable perdía. Ni un sólo compañero, ni un sólo medio han dedicado una línea pérdida ante este atropello contra la libertad de expresión. Han descansado al verlo desaparecer por la envidia que le tenían. Ninguno de los que lo adulaban en su época gloriosa ha derramado una gota de tinta en su honor. Ni Molés ni David Robameriendas han compuesto una elegía en agradecimiento a los servicios prestados a su fiel compañero. Ni han usado de su poder e influencia con el dueño del periódico para evitar su defenestración. Todos le han dado de lado. Entre sus propios colegas de la redacción hay un ambiente de desdén hacia él, ignorando que siempre fue sencillo y humilde cuando tenía todo el poder dentro de la casa. Ni siquiera han tenido el detalle de dedicarle una cena de solidaridad. Falcón está pasando momentos amargos. Ya no lo dejan usar el coche del periódico para llevar a la cuadrilla de Javier Valverde. Ni un sólo ganadero ha vuelto a invitarlo a las meriendas de los tentaderos, ni lo agasajan en los bares, ni le dan ya la coba los taurinillos de medio pelo. Lo más grave es que José Antonio Chopera al que tantas páginas centrales dedicó, no lo ha tenido en cuenta para dirigir en Madrid la sala de prensa de Las Ventas.

La Flor de Villarino lo asume con desdicha y elegancia, acomodándose a esa labor de subalterno que le han designado en el periódico. A pesar de que las ventas del cuadernillo de toros han descendido estrepitosamente al faltar la firma de Falcón. El no ha querido hacer valer estos datos ante el gerente para demostrar su categoría de imprescindible. Falcón está dando una gran lección de modesta resignación cristiana ante la horrenda humillación sufrida.

Ahora que todo el mundo le vuelve la espalda se llevará la sorpresa que todavía le quedan amigos de verdad dispuestos a dar la cara por él. ¡Y aquí estoy yo luchando para devolverle su categoría de maestro de las letras taurinas!

Como ya es notorio que vuelvo a dar los coloquios en Madrid y un magnifico equipo de profesionales trabaja para que sean televisados en directo y convertirlos en un acontecimiento dentro de San Isidro con el impacto de darlos a todo el mundo por Internet, he dado orden para que se reserve un sitio de honor para don Luis Falcón, que si todo va bien en unas semanas pasará del vergonzoso olvido que sufre a estar otra vez en la cresta de la ola.

Los aficionados tecnócratas que están elaborando minuciosamente todo el organigrama de estos coloquios , empezando por una suntuosa sala cercana a las Ventas, han recibido ya instrucciones para que Falcón asuma importantes responsabilidades dentro del gran éxito que se avecina.

Así por ejemplo he ordenado encarecimiento que sea “La Flor de Villarino” quien todas las noches adorne con claveles y capotes de paseo la mesa desde donde dedicaremos las lecciones. Será también el encargado de servirme los gintonics a medida que se me vaya secando la garganta, llevará puntualmente un paquete de tabaco y cambiará las colillas de los ceniceros. Mis colaboradores propusieron que se pusiera una minifalda para pasar el micrófono entre el publico. Brillante idea dado el auge del movimiento gay que todas las noches aportará unos quince destacados militantes, capitaneados por Mijose Hortera Plano como portavoz de la opinión de los gays taurinos. Al consultarle a Falcón ésta actividad se mostró entusiasmado pero lamentó no poder hacerlo, porque no dispone de tiempo para depilarse las piernas ni preparar el lujoso vestuario que precisa para su espectacular aparición en público.

De todas formas ya estamos trabajando intensamente para que la reaparición televisiva de “La Flor de Villarino” sea un acontecimiento nacional y una vergüenza para los que han osado frenar su brillante carrera. Falcón se encargará también de avisar a los toreros que vayan a participar en los comentarios y además será el encargado de esperar pacientemente en el antedespacho de José Antonio Chopera para solicitar alguna entrada de favor por si tenemos que usarla para algún invitado de última hora. Como la capacidad de trabajo de “La Flor de Villarino” es asombrosa, también será el responsable de buscarnos alguna putilla por si al terminar el coloquio sentimos la necesidad de disfrutar de un orgasmo para rebajar la tensión emocional. Del mismo modo si alguna de nuestras bellas colaboradoras precisa pasar la noche acompañada, él será el mas indicado en proporcionar algún joven torero apolíneo que sepa cargar la suerte debidamente.

Como veréis la alta tensión que le encomendamos va a superar con éxito porque es el mismo tipo de servicios que le prestaba al Robameriendas y al Prostituto Fenicio.

 


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