Los bueyes de Montalvo en Sevilla

Al volver compró cencerros en Montehermoso

Alfonso Navalón

 

Uno está ya tan de vuelta de todo este cochino mundo taurino que ya ni me molesto en saber lo que ha pasado en cada plaza. De vez en cuando me llama algún amigo para contarme todo lo contrario de lo que han dicho determinados cronistas. Y sigo a mi aire porque después de todo lo que he visto ya me hago una idea de lo que uede dar de sí cada cartel antes que se celebre la corrida. De vez en cuando ojeo la prensa para darme cuenta de lo “listos” que están y las barbaridades que escriben. Por ejemplo abrí la crónica de Zabala sobre la actuación de los dos Manzanares en La Maestranza y cuando veo que Manzanares padre “hizo gala de la casta de máxima figura que tuvo siempre”, me pregunto por qué hay que escribir tanta imbecilidad para poner bien a un torero.

Porque si algo le ha faltado a Manzanares ha sido la casta para ser figura y conformarse con ir en corridas cómodas y carteles buenos, pero sin poder exigir dinero porque no llevaba gente. ¿Cómo puede tener casta de figura quien estuvo doce años sin dar ni una vuelta al ruedo en Madrid? Se puede tener mala suerte en dos o tres corridas pero después de despachar cincuenta toros, alguno debió salirle bueno para estar en figura.

Ahora me llama un amigo sevillano para dar fe del petardo que han dado en La Maestranza “los nuevos montalvos es la última matraca de la prensa salmantina, tratando de colocar esta ganadería en un glorioso momento de dulzura y nobleza. Estos zarrapastrosos juntapalabras, aparte de no tener ni rastro de vergüenza son todavía más ignorantes que Zabalita. A finales de la temporada pasada debió salirle a Juan Ignacia Pérez Sánchez, algún borregote facilón para dejarse cortar alguna oreja y los pobres lameculos de Salamanca echaron las campanas al vuelo inventando una ganadería de moda.  Ahora el amigo de Sevila me dice que sacó cinco bueyes de libro para rechifla y escarnio de la afición maestrante.

Por l visto la guasa empezó en el reconocimiento, cuando iban apareciendo en los corrales unos toros bastotes, grandones y fuera de tipo. Por si faltaba algo allí estaba con sus ocurrencias el malvado Toño Matilla y al salir el típico berrendo del antiguo origen de Martínez (antes de mezclarlos con los domecq del tratante Daniel Ruiz) exclamó: “¡Este era un frisón!” Se refería a un toro de leche de raza holandesa. La frase fue muy celebrada por los veterinarios que asociaron el pelaje con el de las vacas de leche y rápidamente se corrieron las voces. Por la tarde en la plaza ya sabían lo del toro frisón la mayoría de ganaderos y taurinos. En una de las barreras estaba Alvarito Conradi, ganadero de 'La Quinta' y quisquilloso donde los haya. Llamó a voces a Matilla: “¿Es verdad que Juan Ignacia tiene una vaquería al lado de la finca y un toro suizo le ha cubierto las vacas?” En el ruedo estaba el smeoviente berrendo para darle la razón comportándose como un buey de carreta. Pero no para ahí la cosa, porque el ganadero de los “nuevos Montalvos” salió de Sevilla que perdía las posaderas para no soportar la rechifla de los curritos y al pasar por Montehermoso en la provincia de Cáceres paró en la industria del más acreditado cencerrero que hay ahora. Antes la fama la tenía Ciudad Rodrigo, donde una tradición artesana tenía como clientes a todos los ganaderos charros. Parece que ya no queda nadie que haga cencerros en Ciudad Rodrigo por eso Juan Ignacia para en Montehermoso y se llevó toda la producción.

El cencerrero llamó extrañado a Toño Matilla para saber a qué obedecía tan importante pedido y el apoderado de El Fandi, de Finito y de Padilla, lo sacó de dudas: “Es que este ganadero es un hombre muy serio y como no quiere engañar a nadie va a sacar esta temporada todos los toros con cencerro para que el público y los toreros sepan a qué atenerse”. Ahora resulta que Ponce está alarmado porque no contaba con el peligro del cencerro, objeto contundent que puede hacer mucho más daño que un topetazo o una patada. Visto lo cual Ponce ha dicho que en las corridas de Montalvo va a torear un poquito más distanciado (si cabe) de lo que acostumbra para evitar el riesgo de un golpe con el sonoro y cortante instrumento boyal.

¡Ah! Se me olvidaba. Toño Matilla está encantado con el nuevo apoderamiento de “El Fandi” le ha firmado un montón de corridas y va a ganarle por encima de 75 millones de pesetas del 15% de los derechos del apoderado.

 


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