El Capeilla no quiere torear con Valverde en Salamanca

Lo que menos vale más caro cuesta

Alfonso Navalón

 

El cuento del mano a mano entre Gallo y Capea como atractivo para la próxima feria ya no tiene razón de ser. Los dos llegan sin triunfos que lo justifiquen. La supuesta rivalidad fue un invento de la prensa y después del escándalo de Guijuelo el cartel de los dos anda por los suelos en esta provincia. A pesar del escaso interés de las figuras. No se puede recargar una feria con toreros locales que no tienen fuerza en la taquilla. Como Valverde lleva una buena racha y está actuando en ferias importantes, se pensó que el cartel "salmantino" podía ser Valverde con Gallo y Capea. Al ser tres se podían juntar ese día los supuestos partidarios que tengan.

Pero el clan Capea ha puesto el veto a Valverde. Han decidido que capea no actuará con Valverde en Salamanca (perdón, quise decir "actuar" porque es casi imposible que Capea pueda "torear") y me figuro las tripas que se le habrán puesto a José Antonio Chopera, al ver como este monigote quiere gobernarles la feria y crear problemas cuando no tiene ni cartel ni prestigio más que para aceptar lo que le den.

Capeita no actúa más que en los pueblos y en las únicas plazas importantes (Castellón y Valencia) donde hizo el paseíllo solo hizo el ridículo. Viene fracasando en América, no lleva gente a la plaza. No interesa y además el escándalo de Guijuelo le ha valido el deprecio de la afición salmantina. Lo que menos vale más caro cuesta ¿Quién es el Capeita para exigir nada?

La feria ganaría mucho si José Antonio Chopera le diera la lección de dejarlo fuera de los carteles, donde no pinta nada ni tiene meritos que justifiquen su presencia. Chopera debe olvidarse de que es su ahijado y el hijo del Capea, que tampoco goza de simpatías y tiene muy mal ambiente en esta ciudad por los abusos cometidos para que pueda actuar su hijo y las chapuzas del afeitado que impone.

Valverde, Gallo y Capea podría ser un cartel atractivo. Si alguno sobra ahí es Capea. Lo intolerable es que el que menos vale quiera quitar del cartel al que más meritos hace para esta feria con una carrera muy segura y muy positiva, acreditando ser un buen profesional mientras otro es una mierdecilla mal vestido de torero. Capea no es nadie para gobernar los carteles de la feria y menos para cometer la cobardía de echar fuera a Valverde porque le tiene miedo y sabe de sobra que esa tarde va a derrotarlo. Cosa muy fácil por otra parte. Urge que Chopera ponga firme a estos que quieren mandar en casa ajena y hacerle daño a un torero mucho más importante que él.

Sigo pensando que Capea ha perdido la cabeza empeñándose en que su hijo tiene que ser torero, cuando es evidente que no tiene condiciones por muchos toros afeitados y muchas facilidades que le den. Ha perdido la cabeza el padre porque cuando estuvo entre las figuras jamás tuvo fuerza para quitar ni poner a nadie, ni para exigir nada. Fue un simple funcionario de la casa Chopera que toreaba donde lo mandaban y el dinero que querían pagarle y muchas veces hacía el paseo sin saber lo que iba a cobrar. Si el Capeilla es una mierda al lado de lo que fue su padre, ¿cómo se atreve ahora a exigir lo que no fue capaz de pedir para él?

Creo que ha llegado la hora que José Antonio Chopera le haga saber quién es el dueño de la plaza y quién debe mandar al hacer los carteles.

El viernes por la mañana cuando esta noticia del veto llegó a los corrillos el ambiente de indignación era fuerte. Valverde es un torero decente y no quieren que lo atropelle un hijo de papá. Espero que la prensa de Salamanca sepa estar en su sitio y darle una lección. Si el Capea queda fuera de la feria a nadie le parecería mal. El que no sobra es Valverde.


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