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La resurrección de un libro "Viaje a los toros del sol" ya anda por esos mundos |
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Alfonso Navalón |
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A través de un amigo recibo el mensaje de Gómez Angulo, el que fuera Delegado Nacional de Deportes "deberías haberte preocupado un poco más de este libro porque he disfrutado todavía más que cuando lo leí hace 30 años". Irene es una señora de Castellón de muy buen ver. Estuvimos una noche cenando y quise conquistarle demasiado deprisa. Al poco tiempo tuvo un romance con un ganadero portugués y me dejó la sensación de haberme puesto los cuernos. Me ha llamado a la hora íntima de la madrugada para decirme cosas bonitas: Dice que está leyendo el libro y que no creía que fuera tan sensible. Gracias al libro a lo mejor nos encontramos algún día por una feria y podremos reanudar lo que sólo fue una intentona. Parece que ahora me valora más y porque me sigue apasionando conocer profundamente a las mujeres que dejaron atrás los cuarenta años. La solera de las patas de gallo y las ojeras tienen mucho morbo. A la reciente feria de Badajoz fue Xavier el cronista y veterinario portugués que compró un ejemplar y le regaló otro a nuestro querido Amadeo Dos Anjos. Para la entrega del libro organizaron una mariscada en la casa de la plaza y me mandaron un mensaje: "Corrochano a tu lado es una mierda". Tiene importancia este juicio porque para muchos Corrochano ha sido el gran maestro de la critica. Hace muchos años que se me cayó del pedestal: fue un adulador de las figuras y no profundizaba, tapándose con una literatura barroca. Me gusta más Clarito, que escribía con un estilo muy riojano. Más directo. Tiene razón Gómez Angulo. Me he preocupado muy poco de esta reaparición que ha llegado a las librerías sin ninguna promoción. Simplemente una hora firmando en la feria del libro. Por otra parte creo que tampoco hacía falta. La gente tenía tanta ansiedad de recuperarlo que Alianza Editorial se ha limitado a colocarlo en las librerías, seguros del éxito de las ventas. Y así ha sido. Hace unos días me di una vuelta por las librerías de Salamanca y sólo quedaban quince ejemplares en las más modestas. En la "Cervantes" el primer envió se agotó al día siguiente. Javier Tabernero me dice que durante años leía cada seis meses un par de capítulos y siempre lo tenía a mano. Don Salvador Guardiola cuando se estaba muriendo le pedía a su hija Nina que le leyera algún pasaje del libro como el mejor remedio para aliviar sus achaques. Me llama también Vallejo Nájera y al final me veo en la obligación de volverlo a leer y he disfrutado más que cuando lo escribí. Después de todo ahora que la fiesta se derrumba ya no queda casi nadie que se interese por la literatura taurina, es una dulce sorpresa comprobar el interés que se ha tomado la gente por estas crónicas camperas. Sobre todo los jóvenes. Me figuro que cuando lleguen los coloquios televisados de la feria de Salamanca tendremos que preparar una montonera de ejemplares en el Hotel Abba Fonseca para atender al personal.
Ahora cuando algunos días hago recuento de las muchas putadas que
me han hecho en esta vida, pienso que este libro rescatado del olvido
es la más noble respuesta a todos los hijos de puta que quisieron
cortarme el cuello y cerrarme la boca: Así en el futuro cuando alguien
pregunte quién he sido, tendrán la mejor respuesta en ese libro.
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