.- AMENAZAS POR NEGARSE A AFEITAR LA NOVILLADA DE LOGROÑO

.- EL CAPEA ORGANIZÓ UN ESCÁNDALO EN LA GANADERÍA DE ADELAIDA RODRÍGUEZ

.- "OS VOY A HUNDIR. VAMOS A DESTROZAR LOS NOVILLOS EN LOS CABALLOS"

.- LA EMPRESA DEFENDIÓ AL GANADERO Y EL APODERADO DE EDUARDO GALLO ALABÓ LA BUENA PRESENCIA DEL GANADO.

.- "ME SOBRA PODER Y DINERO PARA NO DEJAROS LIDIAR EN NINGUNA PLAZA"

Alfonso Navalón

 

El escándalo se produjo en la finca de la ganadería de Adelaida Rodríguez cuando el Capea se presentó para afeitar la novillada antes de embarcarla. Iba destinada a Logroño por la presentación del hijo de Capea y Eduardo Gallo. Como recordareis esta ganadería fue la triunfadora de la pasada feria de Salamanca, destacando por su temperamento y movilidad, cosa que desde el principio, preocupaba mucho a Pedro Gutiérrez por considerarla poco adecuada para las limitaciones de su hijo. Compareció en la finca acompañado de Fernando Lozano, exigiendo el afeitado de los novillos. El marido de la ganadera dijo que sin una orden de la empresa se negaba. Al comprobarse el apoyo de la empresa Chopera, que defendía la postura del ganadero, Capea, fuera de sí, comenzó a insultarlos profiriendo amenazas de todo tipo: “Sois unos muertos de hambre y no sabéis con quien os enfrentáis. Si no se afeitan los novillos me sobra poder y dinero para hundiros. No os voy a dejar lidiar en ninguna plaza y, de momento, los Lozano os van a echar de todas sus plazas…”

Dándose cuenta que con bravatas no adelantaba nada y que Carreño, como representante de la Empresa, se oponía al afeitado, Capea trató de convencerlos para cambiar los más agresivos de pitones por otros más cómodos de cabeza. Para ello llamó aparte al apoderado francés de Eduardo Gallo para cambiar de estrategia. Su sorpresa fue que al francés le gustaba le gustaba mucho la novillada e incluso proponía cambiar los dos más cómodos por otros con más cabeza alegando que tenían mejores hechuras y podían dar más juego. Hubo luego otra orden de la empresa dejando al criterio del ganadero los novillos que deberían ir. Incluso cambiándolos por otros que no habían sido reseñados en las frecuentes visitas de Capea para dejar escogidos los menos agresivos.

Se da el caso curioso que Rui Bento, como perro viejo y sabiendo lo que iba a pasar, no compareció en la finca en nombre del tercer espada, al que apodera.

Ante la actitud amenazante y agresiva de Capea se requirió la presencia de la guardia civil. El padre del novillero dio a entender que podía formarle alguna fechoría en la finca.

Al ver que los novillos iban a ser ya embarcados en el camión sin cortarle los pitones, se dirigió hacia su coche elevando el tono de las amenazas: “Os vais a acordar de mí. Os voy a hundir ¡muertos de hambre!” Cuando ya estaba dentro del coche para volver a Salamanca abrió la portezuela gritando: “Os va a dar igual porque los van a matar los picadores”.

Poco después pararon a comer en el Mesón de Pepe Turbo, destacado pelotillero de Capea, donde el ex torero volvió a insistir en organizar a las cuadrillas para que los novillos fueran asesinados en el caballo, sabiendo que su hijo no está preparado para enfrentarse a ganado de temperamento y seriedad.

SOSPECHOSO SILENCIO DE LA PRENSA CHARRA

A las pocas horas del escándalo protagonizado por Capea ya era conocido en los corrillos de la capital, mientras el ganadero guardaba silencio, algo asustado por las amenazas del antiguo torero, conociendo la prepotencia y su espíritu revanchista y vengativo. Como era de esperar la prensa y las secciones taurinas de la provincia no han sido capaces de denunciar este vergonzoso atropello. Ninguno ha querido defender al ganadero ni denunciar la vergonzosa actitud de Capea dispuesto a montar la falsa carrera de su hijo sobre el fraude y la mentira. La prensa salmantina sigue haciendo el juego a un falso lanzamiento dándole trato de figura a un muchacho sin más historial que ampararse en el nombre de su padre. Un descarado montaje en torno a un mozo torpón, vulgar, que después de matar cientos de toros y miles de vacas sólo sabe las ratonerías y los trucos del toreo campero, pero carece de ninguna virtud para ser un torero de cierta categoría.

Como el festejo iba a celebrarse el pasado viernes, día 12, fue suspendido a causa del atentado de Atocha no sabemos si se aplazará o queda definitivamente anulada. Supongo que después de los hechos los novillos serán rechazados para siempre en la agenda del mimado novillerete. Así perderemos la ocasión de comprobar como se comportaría el hijo de Capea la primera vez en su vida que iba a enfrentarse con novillos en puntas.

 


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