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Los Capea como Tamara y su madre Margarita Seis dedos Están haciendo el mismo papel en el toreo |
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Alfonso
Navalón
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Me sorprende la sagacidad de los lectores de ésta página. Una señora, modelo de ama de casa y con dos hijos de brillante carrera, me ha llamado para dar una curiosidad pero certera versión de la carrera esperpéntica del hijo del Niño de la Capea. Dice la señora que Pedrito Moya le recuerda la presencia en el mundo del espectáculo de la insensata Tamara que sin ser actriz, sin tener físico agraciado y sin saber cantar ni bailar ha llenado horas de televisión durante mucho tiempo, robando espacio y oportunidades a los verdaderos artistas que afrontan su carrera seriamente y casi siempre con grandes sacrificios. Tamara (que es salmantina como Pedrito Gutiérrez y además del mismo pueblo que la maricona de Villarino de los Aires), irrumpió en los televisores en medio de una trouppe demencial, con un mariquita, un supuesto novio, un "vidente" que llevaba hortalizas en la calva y un ridículo "cantante" vestido de Arlequín. Todo era un montaje para saltar a la fama y lo consiguieron porque en la televisión basura se da acogida a cualquier fauna menos a los verdaderos profesionales. Cualquiera que sea capaz de montar un circo tiene asegurada su presencia en muchos programas y se lleva un dinero bobo que es un insulto para los que luchan por hacerse un sitio en el mundo artístico. "Es que si te paras a pensar y a comparar el hijo del Capea es talmente igual que la Tamara. No tiene gracia, ni figura y en la plaza la misma planta de sosita y de inutilidad. No sabe mover el cuerpo y al dar los pases se le ladea la cabeza y no para quieto los pies" Te pones a pensar y ésta señora tiene toda la razón porque física y artísticamente Tamara y el periquito son muy parecidos. Pero no para ahí la sagacidad de nuestra comunicante "Es que el Capea padre representa el mismo papel que Margarita Seis Dedos, la madre de Tamara. Como veréis la mujerita se entromete en todos los pasos de su hija y a veces tiene mas protagonismo que la supuesta artista. Igualito que Pedro Gutiérrez Moya que no para de intrigar para hacer pasar por torero a su desangelado retoño, imponiendo privilegios que están fuera del alcance de cualquier novillero. Le ha buscado un apoderado influyente, capaz de hacer circular un producto sin calidad, por su poder con los empresarios que se sienten obligados a complacerlo por sus propios intereses comerciales. El Capea mueve Roma con Santiago manipulando la prensa corrupta para dar una versión de su hijo de quienes lo habrían destrozado éstos buitres de la prensa. Luego, lo mismo que la madre de Tamara, el Sr. Gutiérrez maneja el ladrillo arrojadizo de su agresividad y monta escándalo a los poquitos ganaderos que se negaron a afeitarle las novilladas a un principiante sin cartel. Igualmente maneja el ladrillo amenazador contra los periodistas taurinos o advierte a un jovencito cronista recién llegado a Internet, que si vuelve a escribir una línea, que no sea favorable, le dará un escarmiento y que se atenga a las consecuencias. La madre de Tamara es una caricatura al lado del padre del torerín, que ha logrado silenciar a nivel nacional el fracaso y el ridículo que hizo en Méjico. Nadie se atrevió a decir la verdad y solo cuando el público vio la corrida televisada en diferido, se dio cuenta de la verdad Felicito a mí distinguida lectora por su afortunada comparación, el torerin Periquito es casi exacto a Tamara y su padre ha superado ya la conducta desabrida de la zascandil madre del ladrillo. |