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La avaricia pesetera de un apoderado gafe Victoriano Valencia con Miguel Abellán |
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Alfonso
Navalón
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En un mundo de supersticiones y miedos al mal agüero no se explica que haya un torero con la imprudencia temeraria de dejarse apoderar por Victoriano Valencia, que por donde pasa hay desgracia segura o infortunio laboral para los que se dejan tutelar por su acreditado talento de prestigioso hombre de negocios taurinos. Dan escalofríos al recordar el rosario de desdichas que han padecido sus poderdantes, pero no vamos a caer en la incultura de creer en supercherías y pensemos solo que aparte de los que dejo en la cuneta del fracaso y la paupérrima cosecha económica. Los casos de Julio Robles o los graves percances de su propio yerno, solo son fruto de la fatalidad del destino. Seria una ofensa a la fe católica, pensar que la oronda figura de un intelectual como Victoriano, tuviera alguna relación con las reiteradas desgracias de los que caen bajo su tutela. Pero en este mundillo de escasa estatura cultural no faltan ninguneantes que tratan de relacionar a tan intachable caballero con las desdichas de sus administrados. Hay gente que no se explica como un torero tan poderoso y tan inteligente como Ponce llevara muchos años despachando cientos de toros sin recibir mas que algún rasguño, llevando y terminando las temporadas sin visitar el quirófano. Cuando Victoriano, en su condición de suegro, quitó de en medio a Ruiz Palomares (que había dirigido con prudencia y provecho al torero de la poderosa técnica), le llegan percances que le destrozan la temporada y lo ponen al borde de la muerte. Pero ya digo que seria una ignominia relacionar a un profesional tan capacitado como el abogado que no es torero o al torero que no era abogado con las desdichas de los que estuvieron bajo su tutela. No estaría de mas que Moles o Pedro Javier Cáceres desplegaran su talento y su enorme prestigio entre los buenos aficionados para quitarle a Victoriano ese sambenito que tan injustamente le han colocado. Y ahora en serio. No me explico como Victoriano que va sobrado de millones y con una hija casada con un súper millonario, quiera redondear su carrera rebañando los tantos por cientos de un torero segundón. No me explico como siendo apoderado de una gran figura, quiera valerse de la fuerza de su yerno para meter en los carteles a un torero que no ha logrado despertar la admiración de los públicos (que no da mas de si). No creo que Victoriano sea tan tonto como para creerse la explicación que han dado para justificar la ruptura entre Abellán y su apoderado Manuel Martinez Erice. Alegar que al tener que atender sus obligaciones como empresario de Madrid, no le queda tiempo para dedicárselo al torero. Es una disculpa infantil que no responde a la realidad porque si a Chopera le interesara la repercusión de Abellán en las taquillas, no lo soltaba. Os recuerdo que a su padre, cuando era empresario de muchas plazas llevaba en apoderamiento a cuatro toreros ¡cuatro¡ A saber : Paquirri, Manzanares, Dámaso González y El Niño de la Capea, que sumaban varios cientos de actuaciones en cada temporada. No le demos mas vueltas. Abellán tiene un horizonte limitado, como torero de segunda fila. Si lo ponen en una feria no sube el interés y si lo quitan tampoco pasa nada. Victoriano, hasta su breve etapa junto a El Juli, ha sido un apoderado pesetero de acomodarse a lo que le dieran y ahora quiere cerrar su carrera arrebañando el porcentaje de un matador a la baja. Advierto a Miguel Abellán que deje ya su manía de entrar a matar los toros en la suerte contraria porque cualquier dia se lo llevara uno por delante y me fornicaría mucho que mi admirado Victoriano cargara con las culpas, por esa injusticia fama de gafe que le atribuyen cuatro ignorantes y envidiosos de su gloria. |