|
¡Que nos lo cuente Pepe Mata¡ La anodina tarde de capeita en León |
|
|
Alfonso
Navalón
|
|
|
Ya es sabido que Pepe Mata es uno de los poquísimos cronistas mejicanos que no está manejado por las mafias del soborno. Acudiendo a él nos podemos enterar de las "hazañas" de nuestros toreros en Méjico. Por lo visto las actuaciones de El Juli han sido muy grises y con el escándalo del ganado impresentable. Roberto Domínguez asta mandando notas de prensa para evitar las bronca que le dedican por negarse a banderillear "para profundizar su toreo" cuando lo que está demostrando que pasado su encanto de niño precoz ya no convence a nadie y deja patente de su mediocridad y falta de clase. Denuncia sus abusos asi: "No se puede respetar la grandeza de la fiesta en España, y en Méjico venir a pisotear burlándose de éste maravilloso público" Nos cuenta Mata que en toda su temporada azteca sólo ha cortado una orejita en Orizaba. Con eso no hace falta explicar lo mal que anda. Nos gustaría que nos contara también como ha sido la plomiza reaparición de Periquito Capeita en la plaza de León donde sus dos faenas fueron ignoradas por el bondadoso público. Los periódicos de Salamanca, una vez mas han tratado de ocultar el nuevo fracaso del torerin pasmaron y sansirole y vuelven con el cuento que "perdió una oreja por culpa de un pinchazo" y ¡porque¡ no pudo acoplarse con el toro, cuando la verdad es que aburrió a las ovejas con su vulgaridad. Ya va siendo hora que los lameculos cronistas salmantinos nos expliquen porque todas las tardes pierde orejas en vez de ganarlas. A la sombra de Eduardo Gallo Hacia mucho tiempo que no salía de copas por la noche salmantina. El pasado fin de semana estuve un par de horas por los bares de moda y otra vez rodeado por los jóvenes aficionados que todavía sienten algo de ilusión por nuestro agonizante espectáculo. Me levantaron el ánimo al saber que todas estas crónicas son el tema preferido de las tertulias. Dicen que ahora tengo muchos mas lectores que cuando estaba en "Tribuna" y que escribo con mas libertad al no tener que aguantar a ningún director incompetente como el desaparecido José Luís Pastor que entro en el periódico como un caballo en una cacharrería y después de cargarse la sección taurina dando paso a los prostitutos, ahora esta ya en el pozo del olvido. El lugar que corresponde a los fascistas de la censura. Me cuentan que éstas crónicas circulan por todas partes para ellos comentarlas en las tertulias, porque casi todos son amígueles del torerin pasmaron y sansirole. Dicen que no pueden comentarlas porque nunca falta algún chivato que va a contárselo y no quieren imponerse con tan "influyente" familia. Es curioso el miedo que le tienen sabiendo que el clan Capea no tiene ningún prestigio en Salamanca y solo dominan a los cronistas pesebreros, que tampoco reciben "compensaciones" porque el padre del torerin es un tacaño empedernido y solo les da sitio dejándolos asistir a algún tentadero de sus borricos astados. En estos círculos juveniles se comenta el ingenuo papel de Eduardo Gallo que consiente la compañía de Capeita en los carteles, dándole amparo con su cartel. Me cuentan que Gallo está "haciendo el tonto" dejando que se aproveche de su cartel y solo recibe perjuicios porque el Capeita no lleva público y si Gallo esta bien los cronistas no van a cantarlo por miedo a dejar en ridículo y cuando Capeita corta alguna oreja lo convierten en triunfador, como paso en Salamanca. Gallo esta tirando del carro de Capea, en perjuicio de su cartel, pero como lo apoderan los Chopera tiene que aguantarse. También es digno de contar las reacciones de las guapas chavalas que están muy ofendidas por lo que escribí del torerin pasmaron. Alegan que como es de Salamanca mi obligación es apoyarlo y exaltarlo. Y digo yo, que además de ser de Salamanca debe de tener algún merito para vestirse de luces y merecer algún elogio. Que es injusto que por ser hijo de quien es, lo tenga tan fácil, mientras los novilleros modestos tienen que pasar un calvario para abrirse paso y muchos valiendo mas que el están en la cuneta sin poder torear. Digo yo, que simplemente por ser salmantino, no me van a nombrar Presidente de la Real Academia de la Lengua, ni cualquier estudiante de medicina puede ser director del hospital. Ser salmantino no puede ser un salvoconducto para los imconpetentes y si esto del paisanaje es tan importante se le debe dar el mismo trato a los que no tienen padre famoso ni padrinos poderosos. A no ser que, deroguen la Constitución esa, donde dice que todos tenemos los mismos derechos, cuando esta demostrado que El Capeita no es igual que Alvaro de La Calle, que solo es el hijo de un mozo de espadas, mientras el otro, es terrateniente. Otra noche explicare a las guapas chavalas la obligación que tenemos los cronistas a medir a todos por el mismo rasero y en ultimo caso, ponernos de parte del desamparado y no a la sombra del todopoderoso. |