GRACIAS POR LAS VISITAS

Alfonso Navalón

 

Hace ya bastantes años que me contrató un periódico de Zaragoza para hacer las crónicas de la feria del Pilar. Como uno tenía vergüenza torero hacía primero la del periódico local y luego la otra más reposada para Diario 16. Era el año que se mecanizaron todas las redacciones con los ordenadores y no tuve más remedio que ponerme delante de aquel invento escribiendo "al vacío" porque como no se había llegado a los adelantos de ahora, era imposible repasar lo que había escrito para seguir el hilo del relato y mantener cierta dignidad literaria. Después hacía la crónica de mi periódico y la mandaba por fax. Le cogí tal asco al ordenador que no se me ha vuelto a ocurrir ponerme delante de un teclado. Me planté ante un invento que deshumaniza lo que escribes.

Me costó mucho trabajo hacer las crónicas con la máquina de escribir cuando en el año 67 llegué a "Informaciones" porque en El Ruedo las hacía a mano y luego las pasaba a máquina una secretaria. Son manías. Sé que si me pongo a escribirla en ordenador lo hago, porque ahora cualquier tuercebotas lo maneja y además tienen la ventaja de que la maquinita corrige las faltas. Debe ser muy fácil porque un ser tan torpe y tan negado para escribir como la maricona de Villarino de los Aires es la reina de los ordenadores después de haber demostrado su incapacidad al expulsarlo de todas las secciones del periódico por que manifiesta inutilidad.

O sea: que no me da la gana manejar este prodigio de la electrónica. Y lo lamento porque estoy quedándome anticuado al no poder comunicarme con quienes se toman la molestia de leer las crónicas de esta página. Además, como mando las crónicas por correo se publican con notable retraso, sobre todo en los pasados días de Navidad donde los de Correos son un desastre de lentitud. Hace años estábamos orgullosos de lo bien que funcionaba esta institución, donde muchas veces las cartas llegaban en el día. Viene esto a cuento porque me siento en deuda con todos los que mandan mensajes que se quedan sin respuesta y me gustaría agradecerlos con cumplida respuesta. Entre las personas que se han incorporado recientemente a mis lectores está una venerable señora, madre de dos jóvenes médicos que alguna vez me telefonea para comentar lo que escribo. Le ha cogido el aire rápidamente al aparatejo y le agradezco muchísimo la adoración que me dispensa. Por ella he sabido que en una sola mañana estas crónicas han recibido más de doscientas visitas. Algo que me llena de asombro porque no imaginaba tanta difusión. Si esto se multiplica por los tres portales (¿se dice así?) donde se "cuelgan" mis crónicas ya ni tengo disculpa para no acudir a la cita. Lo raro es que a mi edad esté escribiendo completamente gratis como si fuera un principiante. Lamento no tener relación alguna con el Prostituto Fenicio porque si el tuviera la mitad de audiencia que yo seguro que haría un magnifico negocio porque es un lince para sacar dinero y hacerse millonario con su mediocridad y servilismo.

Pero uno ya está en la otra orilla de la vida y tengo cubierto el cupo de ambiciones. Así que solo doy las gracias por esta fidelidad y seguiré en la brecha. Me sorprende que lleguen mensajes de todas las partes del mundo, como el del colombiano Álvaro Cruz Bueno, dando cuenta del lamentable estado del toreo en su país y proponiendo que escriba en el País de Cali, donde estuve hace una docena de años cuando la feria tenía cierta importancia y bastante decoro. Allí vi cuajar a César Rincón un toro dificilísimo y esa misma tarde a José Miguel Arroyo asesinar a otro en un sanguinario tercio de varas.

Pero todo esto ya es agua pasada y siendo que también se hunda el toreo en un tierra donde se vivía la fiesta con tanta pasión.


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