Un novillero golfo quería chantajear al bolsín

Resulto "triunfador" y pidió veinte mil duros

Alfonso Navalón

 

Este año el Bolsín de Ciudad Rodrigo ha recibido la remesa de aspirantes más desastrosa de toda su historia. Entre el medio centenar de concursantes, ninguno daba la talla para merecer el premio y como el Ayuntamiento regala cinco novillos para los menos malos del certamen, tuvieron que darle paso a los cinco chavales que medio se aproximaban a lo que debe de ser un novillerote con ciertas maneras. Pero a todos había que descalificarlos.

Desgraciadamente aquella obra de románticos aficionados que ayudaban a los torerillos desamparados se ha visto desbordada por unos concursantes que vienen protegidos por las escuelas taurinas y por tanto no necesitan ninguna oportunidad , porque si valen algo ya se encargaran las escuelas de abrirle paso. Además vienen hechos unos señoriítos, con trajes y capotes nuevos, con coche y hasta padrino "ponedor". El bolsín debería buscar otra formula para seguir en su línea y no hacerle favores a muchos que ni siquiera quieren ser toreros. Casi todos empujados por unos padres ambiciosos que son los que tienen ganas de figurar. Este año se ha registrado un caso vergonzoso. Resulto "triunfador" un chico de Córdoba (Israel Ortigoso), escasito de valor y copiando las posturitas de Finito de Córdoba. Como había media docena que valían poco más o menos, destacaron al de Córdoba porque era la más guapita y con mejor planta.

Llegado el dia de comparecer a matar el novillo, el pintamonas del novillerin hizo chantaje al bolsín, exigiendo veinte mil duros por torear. Hay que tener poca vergüenza y ser un desagradecido para portarse así con quienes le habían proporcionado un montón de vacas y la oportunidad de darse a conocer en un certamen de tanta difusión. Los del bolsín lógicamente se negaron y avisaron a otro chaval de Madrid para cubrir el puesto de semejante desvergonzado. Pero al ver que le salió mal la jugada, el falso triunfador se presento a torear en Ciudad Rodrigo y los del bolsín quedaron desprestigiados ante el novillero de Madrid que iba a ocupar el puesto del chantajista. Por no armar escándalo los del bolsín transigieron, y dejaron al pintamonas de Córdoba el tal Israel Ortigoso, a ensayar unas posturitas que no son nada para ser algo serio en el toreo. Lo grande del caso es que el público ya sabía la estratagema del novillerote y en vez de ponerlo a parir en la plaza, se lo dejaron ir vivito.

Si esto pasa hace unos años, el mierda del novillerote se habría acordado toda su vida de Ciudad Rodrigo. Los actuales dirigentes del bolsín son gente educada que no quiere líos, yo conocí a sus padres y no quiero ni pensarlo si éste novillerote chantajista le hubiera hecho esta fechoría a Orencio, Juan Antonio Llanero, Alaejos, Casado y compañía. Le pegan una ensalada de ostias o lo tiran del pilón del Árbol Gordo. Pero no se habría ido de rositas.


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