YA NO SE LLEVAN DE LOS BARES EL SUPLEMENTO DE "TRIBUNA"
"LA GLORIETA" HA PERDIDO TODO SU PRESTIGIO
Alfonso Navalón
Nadie pone en duda que durante nueve años el suplemento de los miércoles en "Tribuna" de Salamanca centraba el interés del mundo taurino y que con la llegada de Internet se multiplicó espectacularmente su difusión hasta los lugares más insospechados del mundo. Nuestro suplemento ha estado a la cabeza muy por encima de cualquier otra publicación de toros. En Salamanca se daba el caso que en casi todos los bares desaparecía el cuadernillo de toros y tuvieron que tomar medidas para evitar que se lo llevaran desde primeras horas de la mañana. En el "Bar Nachi" lo separaban del periódico y se lo entregaban a quien lo solicitara con la obligación de devolverlo. Donde se ejercía mayor control era en el taurinísimo "Plus Ultra", con una estricta vigilancia del dueño y los cuatro camareros, hasta que lograron descubrir a varios de los que querían ahorrarse el importe y conservarlo para su colección particular. Como sería este vicio de llevarse "La Glorieta" que hasta en el suntuoso Casino, cuyos socios forman la elite de la sociedad local, el abogado Alberto Estella ingenió un eficaz sistema para evitar que nadie volviera a llevárselo.
Ahora la mayoría de los bares se han borrado de la suscripción porque el nuevo giro del suplemento ya no interesa a nadie. El popular Pepe Valencia que dirige el restorán de mayor ambiente taurino, decía hace unos días: "Ya no se lo han vuelto a llevar. ¡Es que nadie lo pide!" Como padre de la criatura nos duele que después de tantos años de ilusiones y sacrificios nuestra obra se haya hundido estrepitosamente. Pasando en sólo unos días de ser lo mejor del periodismo taurino a convertirse en un panfleto impresentable.
El malvestido y hortera gerente se propuso amargarnos la vida y cambiar la línea de respeto al aficionado, ha puesto nuestras queridas páginas bajo la irresponsable ignorancia de un mariposón rural, cuyo único interés por la fiesta es recrearse en verle el ceñido culo de los toreros. Particularmente le ha tocado soportarlo a Javier Valverde por el que siente una pasión desenfrenada. Es público que el recio mozo salmantino tiene bien ganada fama de macho ibérico, pero el mariposón rural no sale de su finca y lo sigue a todas partes con ardorosa idolatría. Con motivo o sin el, le dedica publicidad gratuita. La primera página y otra para una entrevista con el simple motivo de su ruptura con el apoderado. Manipula su supuesto poder como "periodista taurino" para convertirse en el mayor intrigante que ha provocado la separación de Cerezo que ha luchado como nadie por sacar provecho de la carrera del torero. En su ridículo delirio se autonombra jurado de todos los premios donde se pide una representación del periódico y asiste a lo ágapes con un fotógrafo y una pintoresca corte de pelotilleros para pavonear su ridícula estatura física y moral por los salones. Se pone más ufano que un marrano en una charca o un ratón encima de un queso. No se entera que se ha convertido en el hazmerreír del personal y que su incapacidad profesional es desde hace años el ejemplo de lo que jamás debe hacer un periodista. Ha pasado por todas las secciones del periódico y su trayectoria es un constante baile en la cuerda floja. Despreciado por sus propios compañeros se ha mantenido gracias a su pertinaz forma de arrastrarse ejerciendo el lameculeo de cada jefe que llega nuevo.
El petulante nuevo gerente (el de la cara de chiste y horrenda vestimenta) llegó a Salamanca como si fuera a inventar el periodismo y su deslucidez mental ha quedado clara al darle mi sitio a un indocumentado como el mariposón rural. Para daros una idea del bajón y el descrédito del actual suplemento tienen que regalar láminas de colores para ver si la gente se anima a comprarlo. Y ni por esas. Los miércoles ya no se lleva nadie el periódico de los bares. ¡Ni de los quisocos!
El nuevo gerente plenipotenciario se ha metido ahora a vendedor de paraguas. Ha causado estupor que con cada ejemplar del periódico se acompañe un paraguas de bolsillo como "promoción". El esperpéntico gerente debería darse cuenta que el dueño de "Tribuna" lo trajo para mejorar la tirada y él se dedica a ¡vender paraguas! La operación ha sido un fracaso.
Os pido disculpas por mi pereza para comunicarme con vosotros. Voy a tomarme tres meses dedicados a olvidar puñaladas y darme la gran vida. Os agradezco las constantes muestras de solidaridad que estoy recibiendo. Bueno es comprobar que a pesar de algunos hijos de puta tengo muchos más amigos de los que pensaba.


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