PACO CAÑAMERO
SUS ÚLTIMOS AÑOS

 

A mí me lee todo el mundo, aunque sea en el retrete

 

 

Tras la salida a la calle, en noviembre de 2004, del diario TRIBUNA como nueva cabecera de Salamanca, enseguida la pluma de Alfonso Navalón se convierte en la más insigne del periódico, donde pronto consiguió un lugar de honor gracias a la brillantez de su prosa. En la nueva etapa salmantina (a la que denominó como la primavera de su vida), Alfonso Navalón, además de la crítica taurina comenzó a brillar en una sección denominada ‘desde la otro orilla’, la misma que a las pocas semanas se convirtió en una de las leídas y buscadas del periódico. En su columna, Alfonso Navalón hablaba de pueblos, de gentes, también de viajes, o de cualquier acontecimiento en el que estaba presente, al que además sumaba su ironía tan particular de la que hacía gala, gracias a la basta cultura que poseía.
En ocasiones tampoco faltaba acidez en sus escritos, lo que provocó que a lo largo de su andadura profesional contara con muchos enemigos, aunque también infinidad de fieles seguidores. Y es que, Alfonso Navalón jamás pasó inadvertido para nada ni nadie. Y, como el decía con orgullo, «a mí me lee todo el mundo aunque sea en el retrete». Y tenía toda la razón este hombre que supo de toros como nadie y escribió como pocos lo han hecho.