José Luis Marín Weil.

Publicado: Sab Ago 27, 2005 10:39 pm    Asunto: Fallece el crítico y ganadero Alfonso Navalón

 
En la tarde de hoy ha fallecido Alfonso Navalón Grande en el Hospital Clínico de Salamanca.

Nacido en Huelva, era considerado salmantino al trasladarse a tierras charras a muy temprana edad.

Personaje polémico, Navalón fue crítico taurino en las páginas de "El Ruedo", "Tribuna de Salamanca","Pueblo"," Informaciones" y "Diario 16", ganadero de reses bravas y escritor, destacando su libro "Viaje a los toros del sol" reeditado recientemente.

Estudió la carrera de Derecho a caballo entre la Real Universidad de El Escorial y la de Salamanca, si bien es cierto que en esta época preferia tocar el pandero con la Tuna Universitaria antes que dar cuenta del Derecho Mercantil.

Una de sus últimas apariciones tuvo lugar en el programa televisivo "Al descubierto", de Antena3 TV en el que aseguró afeitar sus toros, porque de no ser así no vendía...

Ultimamente escribía a través de su web http://www.alfonsonavalon.com/

Javier Prieto

Publicado: Dom Ago 28, 2005 7:21 am    Asunto:

 
Cuando, durante la feria de Begoña en Gijón, me contaron lo de la grave enfermedad de Navalón no me lo quería creer...pero así es la vida.

Cuantos días tengo desayunado con la edición digital de Tribuna para leerle. Como siempre dije: "te gustará o no, pero a Navalón hay que leerle".

Descanse en paz
_________________
Más fotos y otras cosas en http://www.javierprieto.com/

CHARRA

Publicado: Lun Ago 29, 2005 8:28 pm    Asunto: Te echaremos de menos...

 

Ustedes habrán oído miles y miles de cosas sobre Alfonso Navalón. Algunas, las habrán escuchado de su propia boca. Yo no me quedo con las palabras, sino con el hombre que pasó por la vida siempre con la cabeza alta, diciendo en cada momento lo que pensaba y nunca dejando indiferente a nadie, que no hay cosa más triste en esta vida que pasar por ella sin pena ni gloria. Navalón, paisano, amante de los toros y de todo lo que le rodea a este bendito arte de la tauromaquia, fue ante todo aficionado que vivió y murió en el mismísimo Campo Charro, donde ahora descansa.

Para algunos héroe para otros villano, son miles de calificativos los que podrían describirle: sarcástico, irónico, vividor, irrespetuoso, justo, generoso… Pero yo me quedo tan sólo con uno: ÚNICO. Esa característica de la que tanto carece la Fiesta hoy en día.

Yo le asemejo a esos toreros artistas, místicos, queridos, odiados o simplemente ÚNICOS pero que son capaces de llenar una plaza. Él fue capaz de llenar charlas, coloquios, programas y miles y miles de hojas en blanco que hoy ya forman parte de la historia del periodismo taurino y en definitiva de la tauromaquia. Porque a pesar de todo fue grande. Grande su pluma. Grande sus formas. Y grande como ser humano. Y como tal, se equivocó. Muchas veces, quizá demasiadas porque amaba a raudales el toro, sus suertes y este mundillo que a veces le alimentaba y otras le envenenaba el alma.

Andaluz de nacimiento, salmantino de corazón, Alfonso Navalón fue enterrado ayer en Fuentes de Oñoro (Salamanca). Era Licenciado en Derecho aunque nunca llegó a ejercer, puesto que los toros, la historia, y el arte siempre fueron sus prioridades.

Con tan solo nueve años se puso delante de una becerra y a los catorce mató su primer novillo. Después compartiría cartel en festivales con figuras como Domingo Ortega, Ordóñez o el recién fallecido Manolo Vázquez.

Como crítico taurino comenzó en 1964 en la revista El Ruedo , la más importante de la época y ahí inició su ascenso, denunciando los fraudes de los toreros, de los empresarios y a los cronistas comprados como continuo haciendo durante años.

Su único libro Viaje a los toros del Sol fue declarado texto oficial del idioma castellano en la Universidad de París.

Sé que detrás de ese escudo de hombre duro, se encontraba una persona sensible, duro de lágrimas, un enamorado del toreo y del poeta Miguel Hernández. Va por Usted, compañero.


Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero
.


Sólo acierta aquel que se equivoca y entrega mucho de lo que entrega. Después... toda esperanza será poca. RAFAEL GUILLÉN