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El crítico taurino Alfonso Navalón fallece a los 72 años Revolucionó el género desde los medios de comunicación más importantes del país DIEGO RUIZ/SANTANDER Alfonso Navalón. / DM El crítico taurino Alfonso Navalón, que entre los años 60 y 70 revolucionó este género periodístico desde varios de los medios de comunicación más importantes del país, falleció el pasado viernes a los 72 años de edad en Salamanca. Navalón, que en los últimos tiempos se dedicó principalmente a la cría de ganado bravo, lo que alternaba con algunas conferencias sobre toros, fue enterrado el pasado domingo en su pueblo, Fuentes de Oñoro (Salamanca). Navalón, que en su época de mayor esplendor como periodista taurino dirigió en Santander diversas tertulias, había nacido el 5 de abril de 1933, accidentalmente, en Huelva. A los pocos meses se trasladó a la tierra de su familia, Fuentes de Añoro. Acabado el bachillerato, estudió Derecho en Salamanca y en El Escorial. Aficionado a los toros desde bien crío, frecuentó numerosos tentaderos, donde alternó ya con algunas de las figuras del momento. A los 16 años, en las Fiestas de La Soledad, en Fuentes de Añoro, mató su primer novillo. Tras una promesa familiar, Navalón decidió no ponerse nunca más delante de un novillo hasta terminar la carrera. No obstante, antes de finalizar sus estudios se trasladó a Madrid para abrirse camino como crítico taurino después de haber firmado con éxito sus primeras crónicas en 'La Voz de Miróbriga' y 'El Adelanto de Salamanca'. Ya en Madrid, comenzó a trabajar en el semanario 'El Ruedo', junto a otros redactores como Joaquín Jesús Gordillo o el ya también desaparecido Vicente Zabala. Poco después, el cántabro Jesús de la Serna lo fichó para formar parte de la plantilla en el periódico 'Informaciones'. En esa época consiguió, entre otros galardones, la 'pluma de oro'. Años más tarde, Emilio Romero contrató a Navalón para sustituir en el rotativo 'Pueblo' a Gonzalo Carvajal. En este periódico vivió sus mejores momentos profesionales. Con la privatización de los medios del Estado, cerró 'Pueblo' y Navalón recaló en Diario-16, en donde permaneció hasta 1982. Desde entonces se dedicaba, en Salamanca, a la ganadería brava, sin muchos éxitos como criador, alternando esta profesión con colaboraciones en distintos medios de comunicación. Alfonso Navalón fue uno de los precursores de la crítica actual y maestro para muchos de los periodistas taurinos del momento.
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