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LA LIDIA52 LA TRIBUNA DE CIUDAD REAL. VIERNES 2 DE SEPTIEMBRE DE 2005 Murio el crítico taurino Alfonso Navalón. Mi recuerdo JUAN PÉREZ SERRANO Polémico si, mucho. Excelente prosista y crítico de toros también. Consecuencia: enemigos y admiradores en la misma proporción. Estos últimos, los amantes de la fiesta en toda su pureza e integridad. Porque Navalón se erigió como defensor á ultranza del toro auténtico, sin manipulaciones, con trapío y seriedad. Es decir, con el baluarte esencial para que la fiesta de los toros tenga sentido. Después al que a ese toro le hacía las cosas bien cada uno en su estilo lo ensalzaba y si era lo contrario pegaba con dureza en sus crónicas no exentas de ironía, acidez y en ocasiones con sentido del humor. Fue un crítico bueno y duro que denunció sin tapujos todas las corruptelas de los que viven del toro, con el beneplácito de todos los buenos aficionados. Crítico que llenó una época y que junto con él también desaparecido Joaquín Vidal, marcaron la diferencia. Por nuestra provincia vino en algunas ocasiones. Conferencia en Ciudad Real hace años y a algunos tentaderos. La última vez que charlamos con él fue este año en una charla coloquio con motivo de la reinauguración de la plaza de Bolaños donde fue invitado por su buen amigo Timoteo Sobrino y el alcalde Daniel Almansa. Nuestro torero « Calatraveño», el que fuera de más tirón y querido en la provincia estuvo presente. Recuerdo, como anécdota, una tienta en lo de Luisito Frías y que él traslado en su crónica á las páginas de «El PuebLo». Ese día, él por curiosidad, toreó una becerra con un acusado defecto en la vista para analizar sus reacciones. También el que subscribe se adaptó con otra becerra buena y Alfonso en su crónica satisfizo mi vanidad taurina de aficionado rememorando el estilo de Rafael de Paula. Otro día en «La Solanilla» de Juan Vidal brilla su magnifico estilo campero y disfrutamos posteriormente todos en una tertulia inolvidable. Conté con su amistad y en varias ocasiones fui invitado a su finca en Fuentes de Oñoro a tentaderos. Uno de ellos para recuerdo - verdad Juan Vidal- allí se encontraban, ni más ni menos que el viejo Manolo Escudero, Rafael Ortega, Antoñete, Manolo Vázquez ¡qué poco se han llevado!, Curro Vázquez y Ángel Teruel. A caballo, como tentador, el mismísimo Victorino Martín. Un lujo irrepetible. Sus muchos enfrentamientos con gente de relevancia en el mundo del toro, amigos de políticos, etc. No sé si le aburrieron o le quitaron de su tribuna en Madrid. El caso es que lo dejó pero siguió escribiendo en su tierra adoptiva Salamanca -él era de Huelva- en diarios locales preciosos artículos sobre el tan vanado mundillo taurino. Su libro recientemente reeditado «Viaje a los toros del Sol» preñado de sabor campero no debe faltar en la biblioteca de todo buen aficionado. |